EXCLUSIVIDAD

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EXCLUSIVIDAD PARA NUESTROS CLIENTES

FLYING DOCTORS

Servicio "Guante Blanco": Los Médicos del Aire
La relación con Bugatti no termina en la entrega, es un compromiso de por vida. Si el coche falla en cualquier rincón del planeta, los "Flying Doctors" (mecánicos de élite) vuelan desde Francia para repararlo personalmente en tu garaje. Además, gracias a un sistema de telemetría en tiempo real, la fábrica monitoriza cada sensor del coche, permitiendo que el servicio técnico detecte una anomalía antes incluso de que el dueño llegue a encender el motor.

RELOJERÍA MECANICA

La Eternidad frente a lo Digital
Bugatti ha sustituido las pantallas desechables por relojería suiza de alta precisión. El cuadro del Tourbillon es una obra maestra de 600 piezas de titanio y rubíes, diseñada para ser una joya mecánica que no caduca. Mientras que una pantalla queda obsoleta en pocos años, este sistema está hecho para funcionar y fascinar durante más de un siglo.

Sur Mesure

"Sur Mesure": El Coche como Lienzo en Blanco
Bugatti eleva la personalización al nivel de la alta costura. A través del programa Sur Mesure, el cliente diseña un vehículo único utilizando materiales imposibles: desde fibra de carbono de colores y bordados en oro de 24 quilates, hasta cueros de granjas seleccionadas donde no hay espinos para garantizar una piel sin la más mínima marca. La exclusividad es tal que Bugatti puede replicar el color exacto de tu jet privado o de tu reloj favorito en la carrocería del coche.
JACOB&CO x BUGATTI

La Excelencia no Termina en el Asfalto

Adquirir un Bugatti no es solo comprar un coche, es entrar en un ecosistema de ingeniería sin límites. Como propietario, tienes acceso directo a la colaboración Jacob & Co. x Bugatti donde la complejidad del motor W16 se traslada a la alta relojería. Piezas nacidas de la misma obsesión por la perfección.

Un Motor de 16 Cilindros en tu Muñeca.

Por primera vez en la historia, un reloj reproduce fielmente el bloque motor de un hiperdeportivo. Al presionar la corona, los pistones de zafiro comienzan a moverse, emulando el rugido del W16. Una pieza de ingeniería mecánica que solo un dueño de Bugatti puede apreciar plenamente.